Si tu máscara se corre a media tarde o se llena de grumos, probablemente estés cometiendo alguno de estos errores. Todos tienen arreglo.
1. Bombear la varita dentro del pomo
Mover la varita de arriba abajo mete aire y reseca el producto más rápido. Girala suavemente al sacarla.
2. Usar una máscara abierta hace meses
Las máscaras se secan y acumulan bacterias con el tiempo. Como regla general, conviene renovarla cada tres meses aproximadamente.
3. Aplicarla sobre pestañas con restos de producto
Siempre sobre pestañas limpias. Si no, la capa nueva se agrupa con la vieja.
4. Frotarte los ojos
Parece obvio, pero es el motivo número uno de manchas. Si te pica, apoyá un papelito sin arrastrar.
5. Dormir con la máscara puesta
Las pestañas se rompen y se resecan. Sacala siempre antes de dormir.